Obama vino, vio… y se fue!

Toda visita al exterior de un presidente norteamericano tiene un propósito definido. Esas visitas usualmente expresan un mensaje, o fijan una posición política o económica, o evidencian un interés sobre un tema o una región, o anuncian iniciativas regionales o globales. No hay visitas ociosas. Siempre encierran símbolos, momentos y contenidos.