Un hombre de profundas raíces (*)

Uno de los mayores atropellos a la construcción de una identidad nacional es el sectarismo mezquino. Negar al adversario su valor o sus valores, por adversario, es una práctica arraigada que cercena al país en un nosotros y, en un, los otros. Nosotros, siempre los buenos, los otros, siempre los malos.  Por esta razón, yo…