Ganamos una batalla pero la lucha sigue

  Con la liberación de los rehenes que el régimen mantenía secuestrados, el pueblo nicaragüense ha propinado una derrota política y moral a Ortega y a sus secuaces. Una derrota política porque Ortega no pudo sostener más el escudo de rehenes. Es una victoria moral del pueblo porque a pesar de las torturas, las privaciones,…