Cuenta la leyenda que algunos reyes orientales, cuando querían perjudicar a un súbdito, le regalaban un elefante blanco. Por sus características, un elefante blanco debía recibir una alimentación y un cuido tan especial que su poseedor al final terminaba arruinándose. Por esa razón se utiliza la expresión “elefantes blancos”, para referirse a aquellas instituciones que ocasionan más perjuicios que los beneficios que supuestamente deben generar.
La leyenda viene a propósito del INE, el Instituto Nicaragüense de Energía. Y también a propósito de las alzas en el precio del combustible. Porque una pregunta que deberíamos hacernos todos los nicaragüenses es ¿para qué sirve el INE?
Se supone que la función principal del INE es tutelar los derechos de los clientes y consumidores de energía eléctrica y de combustibles. Pero, por lo que todos vemos, o pasa de noche, o no la ve pasar, o pasa debajo de la mesa.
Porque los clientes y consumidores de energía eléctrica estamos indefensos ante las empresas proveedoras de energía. Y con los precios del combustible, ni se diga.
¿Saben cuánto cuesta el INE? Para este año tiene un presupuesto de 200 millones de córdobas
¿Y saben qué? Ese presupuesto se ha triplicado en los últimos años, porque en el 2006 era de 68 millones de córdobas. ¿Por qué el INE ha triplicado su presupuesto en estos años? No hay explicación posible.
Alguien podría decir, claro, ha aumentado el presupuesto porque han aumentado las funciones. ¡Pero no! Si con la creación del Ministerio de Energía y Minas más bien se han reducido las funciones del INE.
Otro podría decir. Bueno, lo que pasa es que ahora presta sus servicios más eficientemente. Pero ¡no! Si el último estudio que realizaron sobre los combustibles fue en el 2005. ¡Hace ocho años!
Y ni siquiera sus estadísticas están al día. Revísenlas y verán que están al 2010. Perdón, algo ha hecho: publicó un aviso para ver quien prestaba 20 millones de dólares para endeudarnos más y después que paguen los consumidores.
¿Y saben cómo se financia el INE? Es bueno saberlo.
Cuando pagamos nuestra tarifa eléctrica, el 1.5% va para el INE. Es decir, los usuarios de energía eléctrica mantenemos al INE. Y, de acuerdo con su ley orgánica, la otra fuente de recursos es que por cada barril de petróleo que se procesa en el país o su equivalente en combustible, 6 centavos de dólar le quedan al INE. En otras palabras, los usuarios de energía eléctrica y los consumidores de combustible financiamos el presupuesto del INE.
¿Y Saben cómo lo gasta ese presupuesto? ¿Qué hacen? Sería bueno preguntarles.
Porque sólo la dirección superior del INE tiene un presupuesto de 20 millones de córdobas anuales. ¿Y cuanto gana el presidente del INE? cerca de 140 mil córdobas mensuales.
¿Con estos antecedentes, qué piensa usted, ciudadana, ciudadano, que debemos hacer con este elefante blanco?
El INE es una institucion necesaria. Habria que cambiar al director del INE, él es el inoperante.