Una mirada a Grecia desde Nicaragua

Es comprensible que para la mayoría de los nicaragüenses resulte indiferente lo que ocurre en Europa. Los agobios del día a día con la comida, el empleo, las deudas, los gastos de los chavalos y las demás cargas exigen total dedicación y empeño.

En varios sentidos, Europa está lejos. Pero no tanto como para llegar a la conclusión de que nada de lo que allí acontece tiene que ver con nuestras vidas. Estamos tan expuestos, somos tan vulnerables y las interconexiones globales son tales que un acontecimiento de apariencia mínima puede tener –para bien o para mal- repercusiones universales (recordemos del Ébola) o afectarnos de manera directa, ya sea en cuestiones de salud, economía, tecnología, medio ambiente…o violencia.

Ayer domingo se realizó en Grecia un referéndum que puede marcar un antes y un después en la historia europea contemporánea. Por primera vez los poderes que controlan la unión europea –con minúsculas porque no me refiero a la institución, aunque la incluyo- son desafiados por un país, que si bien no es una potencia económica, en términos simbólicos sí es una fortaleza.

Estamos hablando de la cuna de la civilización occidental. Nada más y nada menos.
Encumbradas mentes afirman, por ejemplo, que después de Platón y Aristóteles muy poco de nuevo se ha escrito bajo el sol (Las Leyes, La República, La Política, y un largo etcétera). Y otros, que después de Aristófanes, no hay Comedia. Y que después de Esquilo no hay Tragedia.

Pero dejemos la filosofía.

El hecho es que el pueblo griego se expresó democráticamente para gritar un rotundo ¡no! a las imposiciones que llegan desde los centros de poder con recetas invariables: mayor desempleo para la juventud, reducción de pensiones para los jubilados, aumento de impuestos a la población y otras medidas del mismo tenor. En síntesis, sacrificios para las mayorías mientras quedan inmunes los sectores económicos privilegiados. Al fin y al cabo se trata de intereses compartidos por las élites que por hoy hegemonizan el proyecto europeo.

En la Europa de hoy se enfrentan, esta vez de manera desembozada, los intereses de la mayoría de la población de los llamados ¨países periféricos¨ Europa –y probablemente de las mayorías europeas- con los intereses de las élites hegemónicas; élites que defienden un modelo económico y social que profundiza la desigualdad a nivel mundial y a lo interno de los países, a un punto tal que hasta la propia OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, entidad que agrupa los países desarrollados) y el mismísimo Fondo Monetario Internacional han terminado reconociendo en informes recientes.

Por donde se las vea se trata de políticas económicas y sociales que socavan las bases sobre las que se re-construyeron los estados de posguerra europeos y alienan los principios fundadores de la unificación europea.
Recordemos algo de la Declaración Schumann, piedra angular de la construcción de la Europa de postguerra:

¨La contribución que una Europa organizada y viva puede aportar a la civilización es indispensable para el mantenimiento de unas relaciones pacíficas…
Europa no se hará de una vez ni en una obra de conjunto: se hará gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho…
De este modo, se llevará a cabo la fusión de intereses indispensables para la creación de una comunidad económica y se introducirá el fermento de una comunidad más amplia y más profunda entre países que durante tanto tiempo se han enfrentado en divisiones sangrientas…
La paz mundial no puede salvaguardarse sin unos esfuerzos creadores equiparables a los peligros que la amenazan…¨

La batalla del referéndum -porque fue una batalla- no lo decide todo. El desenlace será resultado de un largo proceso de final impredecible. Pero ya deja lecciones que, desde la distancia, corresponde anotar y asumir:
• En Grecia triunfó ayer la dignidad. A pesar de las adversidades y la amenaza de daños mayores, los griegos tuvieron el coraje de optar por la dignidad. La dignidad es un valor poderoso. Y en Nicaragua es un imperativo rescatar la dignidad. No es posible enfrentar un poder arbitrario, sin dignidad.

• En Grecia triunfó ayer la democracia. El gobernante se sometió al veredicto del soberano. Nadie. Absolutamente nadie ha cuestionado la legitimidad de ese veredicto. Paradójicamente algunos jerarcas europeos declararon al conocer los resultados que el referéndum había roto los puentes que podían acercar a un arreglo. Es decir, la democracia nos separa. Declaraciones patéticas. Y arrogantes.

• En Grecia se está abriendo paso la lucidez. El jefe de la oposición renunció a su liderazgo ante la derrota de la bandera que enarboló. Por su parte, el Ministro de Finanzas del gobierno, que se había transformado en un símbolo en las negociaciones, también renunció para posibilitar el ingreso de otra figura que contribuya a modificar el tono. Y Alexis Tsipras, el primer ministro, en lugar de aparecer encumbrado por el triunfo hizo un llamado a la unidad nacional para sumar fuerzas frente a los desafíos inminentes.

• Más tarde, o más temprano, el impacto de ese proceso y de esos desenlaces nos salpicarán, aquí, en los confines. Para bien y para mal.

*El autor trabajó diez años en la Delegación de la Unión Europea para América Central

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4 comentarios en “Una mirada a Grecia desde Nicaragua

  1. Que facil es decir “no te voy a pagar” y “dame mas dinero” un pais donde uno se podia jubilar a las 50 años, donde todos quieren vivir del gobierno. Lo que han hecho, es alargar el problema, pero el problema de grecia lo tiene que enfrentar grecia. Asi hizo Espana, el problema de espana lo enfrento espana, pasaron por momentos dificilicimos, pero ya estan arrancando de nuevo. Lo hizo responsablemente, mientras que Grecia, le siguen dando dinero a los que ya es mas que obvio, no saben aministrarlo. que paguen el dinero de los europeos! El dinero no es gratis y nadie tiene porque pagar por la deuda de otros.

    • Bueno, ese es tu punto de vista, Carlos. Te pregunto ¿conocés la operación financiera mediante la cual se descargó la deuda de Alemania en 1953? Sin ánimo de establecer comparaciones ¿Podrías explicarme las razones?
      Saludos,

  2. Muy interesante e ilustrativo así como equilibrado su comentario, lo felicito siempre por su lucha pensante en pro de la democracia sin sesgos. Saludes Enrique.

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