La “economía estrella” y el control de precios

frijoles de adorno

Panamá es la economía estrella de América Latina a causa de sus altas tasas de crecimiento económico. Además, se le ha reconocido como la economía de mercado más competitiva de Centroamérica. Adicionalmente, es uno de los pocos países de la región que no tiene a la cabeza un gobernante de izquierda: Juan Carlos Varela, un empresario, es el actual presidente.

El primer decreto de Varela una vez que asumió el mando presidencial fue el control de precios de 22 productos de primera necesidad, no como una medida permanente pero sí como un instrumento para frenar la especulación. El resultado que se informa es que la inflación en alimentos fue la más baja en casi dos años y, como rubro registró una inflación más baja que la tasa de inflación general. Solamente presento el dato y no una evaluación de las condiciones y sostenibilidad de la medida.

En Nicaragua, el precio de los frijoles se ha triplicado y sigue sin control afectando principalmente a las familias nicaragüenses más pobres, las cuales históricamente han descansado su dieta en ese grano básico. Por otra parte, el crecimiento de los precios de los alimentos se ha disparado. Ante ese hecho, un grupo de diputados presentaron una iniciativa de ley para regular el precio de 8 productos de primera necesidad. La iniciativa ha desatado una repulsa compartida por voceros gubernamentales, diputados oficialistas, dirigentes empresariales y algunos medios de comunicación, con el principal argumento del sacrosanto libre mercado.

Dos preguntas se imponen: ¿Cómo se explica que en la economía más competitiva de Centroamérica y además la estrella económica latinoamericana se encuentre en vigencia el control de precios de productos básicos por decisión de un presidente “de derecha”? ¿Es el libre mercado en verdad el regulador de los precios en Nicaragua o, más bien, es el control impuesto en precios y mercados por quienes dominan las redes de distribución? Pero podemos hacernos una reflexión más. En Nicaragua el precio del gas licuado está sujeto a regulación. Si las empresas distribuidoras están tranquilas con el sistema, quiere decir que no es una fatalidad proteger a los consumidores dentro de ciertos márgenes.

Qué conste, no estoy afirmando que la regulación de precios sea necesariamente buena. En realidad depende de las circunstancias y de la manera en cómo se aplique. Pero rechazar por rechazar, únicamente al amparo de una falacia ideológica, equivale a utilizar un tótem como argumento. Porque si vamos a hablar en serio de libre mercado sería hora de que comencemos por fin a hablar del libre mercado del azúcar.

Porque, para señalar el caso hasta ahora más sensible, sigue siendo un misterio qué pasa con los frijoles. Las cifras oficiales indican que la producción en el ciclo 2013-2014 fue semejante al año anterior. Las mismas cifras indican que las exportaciones fueron menores que en 2013. Un simple ejercicio aritmético indicaría que más bien deberíamos tener abundancia de frijoles. Sin embargo, a octubre del año pasado la libra no pasaba de diez córdobas y ahora ronda los 30 córdobas. Nadie ha dado una explicación creíble.

Pero para que veamos más claro el asunto, sigamos las siguientes operaciones: Si hace un año el precio era menor de diez córdobas y los últimos seis meses el precio promedio ha sido 25 córdobas por libra, el sobreprecio aproximado es de 15 córdobas por libra. Ahora multipliquen ese sobreprecio por el consumo mensual, teniendo en cuenta que el consumo anual ronda los 2.7 millones de quintales. Para acercarnos más a la realidad reduzcan un 25% a esa cifra pues es previsible que con los altos precios el consumo se haya reducido. Este producto lo multiplican por 6 meses y el resultado divídanlo entre 26 para sacarlo en dólares.

¡Pues así es señores! Tal como lo ven. En términos gruesos en el lapso de seis meses algunos vivianes se han echado a la bolsa alrededor de 60 millones de dólares, que, valga la aclaración, no han ido a los productores. ¿Libre mercado o manipulación de precios por los vivianes? Sabemos que esos fondos han salido de los bolsillos de las familias nicaragüenses. Lo que no sabemos es a qué bolsillos han ido a parar. Aunque lo sospechamos. Sólo escuchemos quiénes son los más ardientes defensores de dejar el precio de los frijoles al sol y al viento.

Para quienes puedan tener dudas les adjunto el decreto emitido por el presidente de Panamá.

Panamá decreto 1 Panamá decreto 2Panamá decreto 3panamá presidente

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4 comentarios en “La “economía estrella” y el control de precios

  1. A los defensores del sacrosanto libre mercado habría que decirles qué condiciones deben darse para que, en verdad, haya libre mercado. ¿Se apunta esa raya, diputado?

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