La concertación tributaria: los que ganan más pagarán menos y los que ganan menos pagarán más

Finalmente pudo conocerse el contenido de la reforma tributaria que se propone imponer el orteguismo.

Como los bandidos, actuando al oscurecer y por sorpresa, el viernes por la tarde enviaron a los diputados miembros de la comisión económica el denominado “proyecto de ley de concertación tributaria”. Citaron al mismo tiempo a sesión para hoy lunes por la mañana con el propósito de aprobar el texto de un plumazo, pretendiendo dejar a la población sin oportunidad de conocer siquiera una ley que va directamente a golpear sus bolsillos. Mediante un procedimiento parlamentario logramos neutralizar la maniobra y ganar tres días para que la gente al menos pueda enterarse de algunas implicaciones de esa ley.

¿Concertación o mono por liebre?

Lo primero que debemos decir sobre la propuesta es que la tal concertación tributaria que pregonan es un mono que nos han querido meter por liebre. La razón es sencilla: los sectores más afectados no fueron ni informados, ni consultados. ¿Quién representó los intereses de los consumidores y de los sectores medios? ¿Y el de los pequeños productores agropecuarios? ¿Quién sacó la cara por las dueñas de pulperías y pequeños comerciantes? ¿Y por los receptores de remesas? Nadie. Porque es falso que la cúpula del COSEP y los comisarios políticos de las burocracias sindicales y gremiales del orteguismo, representen al conjunto de la población nicaragüense.

Hoy mismo se puso de manifiesto la necesidad de que la población conozca con amplitud los alcances de la ley y opine, y discuta, y se pronuncie. Más del 10% de la población padece distintos grados de diabetes. Pero materiales elementales para ellos no se encuentran exentos de pagar impuestos. Una llamada telefónica a un diputado puso el tema sobre la mesa. También salió a luz que la carne molida es un bien de lujo pues debe pagar  altos impuestos. Lo más divertido es que a los comisarios políticos del FNT se les olvidó que los médicos del MINSA tienen derecho a una indemnización de 20 meses de salario al momento de jubilarse. Resulta que en el proyecto de ley el FNT “consensuó” que por encima de los 5 meses de indemnización por antigüedad, debe pagarse impuesto sobre la renta. Médicos, no se preocupen, ya se cambió, pero no por gestiones de los representantes del FNT, así que para la próxima díganles: No me defienda, compadre!

 Dos principios aberrantes

La ley, aunque parezca broma, se basa en dos principios aberrantes: “el que gana más, paga menos y el que gana menos paga más”. El otro principio es “que paguen justos por pecadores”. Exactamente al revés de lo que debe ser. Veamos los ejemplos del primer caso:

  • Comencemos con los pequeños productores agropecuarios. Hasta ahora se encontraban exentos los campesinos que vendían sus quintales de frijoles o queso o verduras, o productos semejantes, por menos de 1000 córdobas por transacción. Ahora deberán pagar el 3% si no hacen su transacción por medio de la bolsa agropecuaria. Pero si lo hacen por medio de la bolsa sólo pagaran entre 1% y 1.5%. ¿A alguien se le ocurre que en esas comarcas rurales un campesino estará en capacidad de transar por la bolsa sus frijolitos o su maicito?
  • Sigamos con los dueños de pulperías y pequeños comerciantes o dueños de pequeños talleres o microempresas. Sin anestesia, van a pasar a pagar el 20% de sus ingresos, como mínimo. Solamente se encuentran exentos los que tengan ventas de diez mil córdobas mensuales, o menos. Si calculamos una ganancia del 25%, en el caso de las pulperías o las fritangas, por ejemplo, su ingreso neto sería 2.500 córdobas mensuales. ¡Ni siquiera el salario mínimo! …pero van a pagar impuestos. Escaparán tal vez los vendedores de meneítos, y esto, con suerte, porque aunque no paguen, créalo usted, deben reportar sus ingresos al fisco.

 Si las micros y pequeñas empresas son las principales generadores de empleo, ¿puede esperarse que la persecución fiscal las incentive a generar más puestos de trabajo?

  • En cambio la misma ley plantea que a los más ricos, se les va a reducir el pago del impuesto sobre la renta, a razón del 1% anual. ¿Cuánto nos va a costar esa reducción? le pregunté al funcionario que representaba al gobierno. Como mil millones de córdobas, me respondió imperturbable. Y cuando pregunté la razón de esa medida, la respuesta fue que así se promovía la inversión. Ni más ni menos que el planteamiento de los sectores más derechistas de Estados Unidos: quitarle impuestos a los ricos con el pretexto de que inviertan y pasar la carga a los sectores medios. Es la ruta exacta para que los ricos se hagan más ricos y los pobres más pobres. Pregúntele a Bush, o a Romney. Por esta razón, afirmar que estamos ante unas “reformas fiscales a la Romney” ni es mentira, ni es broma.

 Y no es que no deban pagarse impuestos. Mientras más ciudadanos paguemos, se podrá disponer de más recursos para educación, salud  e infraestructura. El problema es que deben seguirse principios de justicia: los que tienen más, que paguen más.

 Decíamos arriba que el otro principio aberrante es “que paguen justos por pecadores”. Los funcionarios lo explican así: como hay grandes compradores en el campo que para evadir impuestos fraccionan sus compras a los pequeños productores, el camino que seguirán es imponer la tasa a los vendedores, esto es, los pequeños productores. Créalo, que así está escrito.

La otra explicación divertida es que para evitar que las empresas utilicen las indemnizaciones a sus empleados para burlar al fisco, en lugar de ir tras ellos, lo mejor es castigar a los asalariados estableciendo un impuesto a las indemnizaciones mayores a cinco meses.

 ¿Y los asalariados? ¿Y los sectores medios? ¿Y las remesas?

Hay otro mito que se ha querido vender: la reforma beneficia a los asalariados. Para la burocracia sindical orteguista es un logro que el techo de la exención para el pago del IR se eleve de 75 mil a 100 mil córdobas. Un logro pírrico. Cuando se estableció, en 1997, la suma exenta era de 50 mil córdobas. El equivalente actual  de esa cifra es aproximadamente 130 mil córdobas.  Ahora resulta que Alemán era más progresista que Ortega en materia de protección a los asalariados.

 Los sectores medios, bien sea en su calidad de prestadores de servicios, o como pequeños empresarios, serán castigados tanto por la vía de sus ingresos como por la vía del consumo. El azúcar refinada, el aceite de maíz o de ajonjolí, los picos y las empanadas, el queso, la crema, entre otros, serán bienes de lujo.

 Llama la atención que una fuente de ingresos vital para miles de familias y para la misma estabilidad macroeconómica no es ni siquiera mencionada: las remesas familiares. Es obvio, ni el COSEP, ni la burocracia orteguista representan a este importante sector. Por esta razón es imperativo dejar establecido de manera tajante que las remesas no deben ser cargadas con tributos.

 No obstante lo dicho, es preciso reconocer algunos aspectos positivos de la ley. La regulación de los precios de transferencia es uno. Otro es el establecimiento de un plazo de validez de dos años para las exenciones, a partir del cual deberán presentarse planes para promover la modernización tecnológica, empleo y exportaciones. Aunque no se entiende –o mejor dicho, si se entiende- por qué se reducen las exenciones por un lado, y por otro la misma ley crea otras: los fondos de inversión estarán exentos. También es positivo el ajuste en el régimen de cuota fija. Lo que no está claro es cómo la ley resolverá el caso de los grandes evasores que se amparan en la cuota fija y en sus vínculos con el poder.

 ¿Un nuevo garrote?

Finalmente, la aplicación de una ley tributaria requiere eficiencia, transparencia e imparcialidad. Ya vimos aquí como de la DGI salían los “camisas amarillas” a garrotear opositores. Ahora se ha anunciado que van a crear unas brigadas de jóvenes para que fiscalicen a quien paga y a quien no paga, revisen libros y denuncien a quienes consideren evasores. Es fácil anticipar quienes integrarán esas brigadas y de qué color serán sus camisetas. ¿Veremos nuevamente a encamisetados de la DGI castigando opositores ahora con el garrote de la acusación de evasión fiscal?

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6 comentarios en “La concertación tributaria: los que ganan más pagarán menos y los que ganan menos pagarán más

  1. Los impuestos no generan riqueza. Los impuestos pretenden establecer un balance entre los más favorecidos y los menos favorecidos económicamente. ¿Qué se está haciendo en materia de generar empleo estable? Cuando uno tiene un empleo y la economia es estable, el asunto de los impuestos pasa a un segundo término. ¿Está usted agarrando el rábano por las hojas o nos quiere dar “GATO” por liebre?

  2. Pregunto, todos los nuevos productos de consumo básico que serán gravados con IVA, si están incluidos en la canasta básica, dejarian de ser componentes de la misma?. Me imagino que si. De seri así, entonces el monto de la canasta básica se reduce. Con esta reducción, hay un incremento relativo del salario mínimo, por cuanto su porcentaje sobre la canasta básica aumenta.
    Seguramente el COSEP (esto debió ser su idea), planteará que para qué incrementar más el salario mínimo. Las negociaciones sobre este tema, cambian radicalmente.

  3. Te sugiero promover un debate con los siguientes puntos:
    – El carácter estratégico del sistema tributario como una de las palancas de redistribución de la riqueza y del desarrollo (la otra quedaría pendiente, me refiero a la seguridad social).
    – Los o las especialistas invitadas con numeritos demuestren las bondades o no de la propuesta del gobierno y del COSEP. Criterio de verificación: los que ganan más que paguen más y alternativa.
    – Segundo round: la confianza en el sistema tributario, cómo se gasta (presupuesto). Porque si el tesoro nacional sigue financiando campañas electorales o el empleo público sigue respondiendo a intereses partidarios, o las inversiones no responden a intereses nacionales?…

    Nota: que las invitaciones de los o las especialistas en este tema respondan al interés nacional que este provoca.

    Saludos, Bayardo Salmerón Ch

  4. Gracias por este aporte….. soy estudiante de Contaduría y actualmente estoy realizando una trabajo investigativo acerca de el Impacto Financiero de las reformas del IVA e IR estipuladas en la nueva Ley de Concertación Tributaria, enfocada a las MIPYMES…… Muchas gracias 🙂 me sirvió mucho!

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